martes, 10 de agosto de 2010

PAN DE CERVEZA, TÍPICO ALEMÁN


Sea cual fuere la razón que me llevó a hacer un segundo pan bien-alemán seguido (serán las raíces?, bienvendida, salió relindo, dorado por fuera, tiernito por dentro, aromático y muy sabroso, casi peligroso diría: es un pancito que va directamente a engrosar la pan-cita, je. Tiene un sabor muy interesante que invita a acompañarlo con quesos, fiambres y....cervecita, mmmm. Para un pan como el de la foto (o más lindo, claro):

- 250 g de harina 000
-   50 g de harina de centeno
- 200 cc de cerveza (pueden "rebajarla" un poco con agua)
-   10 g de levadura fresca
-   25 g de manteca o aceite
-   12 g de sal (2 cucharaditas)
-        kumel para decorar (opcional)
-        huevo batido para pintar

 Hacemos el pan como es habitual: un volcán con las harinas y la sal por fuera, en el medio la cerveza con la levadura, vamos incorporando de a poco la harina en el centro, añadimos la materia grasa y amasamos por unos 10'; bollamos y dejamos levar en bol cubierto hasta que duplique el volúmen. Retiramos del bol, desgasificamos, damos la forma deseada y colocamos sobre asadera ligeramente engrasada; cubrimos y dejamos levar por unos 45'. Encendemos el horno. Pintamos con huevo, decoramos (y saborizamos) con el kumel, hacemos los cortes y hornemos por unos 25' a temperatura medio-alta, hasta que lo veamos bien doradito (la base debe sonar hueca).

Ya comí unas cuantas rodajas intentando encontrar características precisas para descibirlo pero sólo me viene decir que es muy fácil comerlo, deja un sabor muy interesante en la boca, y da ganas de ir a buscar otra rodaja más para seguir probando...