lunes, 20 de junio de 2011

PLEZLAJ SEGÚN LA BOBE BERTA

El año pasado publiqué un par de recetas de pretzel, unos bollos originarios de Europa Central y muy comunes actualmente en los Estados Unidos, principalmente Nueva York. Los pletzlaj son unos panes típicos de la cocina judía centroeuropea que se parecen bien poco a los pretzel: son una suerte de pizzetas de cebolla con el aditamento (a veces, cuando había dinero...) de semillas de amapola. Y como alguien (Teresita G.) me pidió esta receta, acá la paso, procurando seguir fielmente las indicaciones de mamá Golde, según su propio recuerdo de cómo las hacía la Bobe Berta, "inigualable" en esas artes, palabra de hija... Para 12 pletlaj de unos 10 cms de diámetro:

- 500 g de harina (la que conseguían...)
- 300 cc de agua
- 100 cc de aceite (1/2 para la masa y 1/2 para las cebollas)
-   15 g de levadura fresca
-     1 cucharadita de sal para la masa + adicional para las cebollas
-     1 cebolla mediana
-        semillas de amapola

La preparación de la masa es similar a la de cualquier pizza a la piedra: en un bol mezclamos  la levadura con el agua y la mitad de la harina, esperamos unos 30' hasta que comience a espumar, incorporamos el resto de la harina, el aceite y la sal, integramos, amasamos un poco y dejamos levar en bol cubierto por aprox 1 hora, hasta que duplique su volúmen.

 Pelamos la cebolla, cortamos en cuatro y luego en rodajas delgadas; las colocamos en un bol con el aceite.

Encendemos el horno. Volcamos la masa sobre la superficie de trabajo enharinada, hacemos un chorizo de 2 cms de diámetro, cortamos 12 trozos de aprox 80 g c/u, bollamos y dejamos reposar 30'.

Con la mano aplanamos cada bollo y con los dedos le vamos dando forma redondeada; los colocamos sobre una asadera grande previamente engrasada o enharinada, los pincelamos con aceite, pinchamos con tenedor (así hacía la bobe Berta...), distribuimos por encima abundante cebolla, un poco de sal y, opcionalmente, semillas de sésamo.

Horneamos en horno caliente y alta temperatura por 5' a 10', hasta que las cebollas se vean doraditas y la base bien cocida, crocante.

Para mamá Golde y sus hermanos, comer los pletzlaj que hacía bobe Berta en el horno de barro era toda una fiesta, un manjar de los Dioses, según me cuenta...Se lo creo, absolutamente.

Otro sencillísimo plato popular, que bien vale tener presente cuando queremos comer "muy bien"!