martes, 1 de noviembre de 2011

PIZZA A LA PARRILLA DE TOMATES SECOS, ALBAHACA Y MUZZARELLA, UN CLÁSICO

Las pizzsa de tomates secos, muzzarella y albahaca son un clásico y con mucha razón. Y con el sabor y crocantez adicional que le damos al hacerlas a la parrilla, resultan imperdibles!:

MASA, para 3 pizzas grandes
- 500 g de harina 0000 (refinada)
- 300 cc de agua
- 5 a 10 g de levadura fresca
- 50 cc de aceite de oliva
- 1 cucharadita de sal
- 1/4 cucharadita de pimienta blanca

COBERTURA, por pizza
- 150 g de muzzarella rallada o troceada
-        salsa de tomates frescos
-     6 a 8 tomates secos hidratados
-     1 puñado de hojas de albahaca fresca
-        aceite de oliva
-        granos de sal y pimienta negra recién molida

Hacemos una corona con la harina y la sal por fuera y en su centro disolvemos la levadura en el agua; vamos incorporando la harina al centro y cuando comienza a formarse la masa agregamos el aceite. Amasamos por unos minutos hasta lograr una masa suave y liviana (no hace falta mucho amasado para la pizza a la piedra). Cubrimos y esperamos unas 2 hs hasta que duplique su volúmen (el tiempo depende siempre de la cantidad de levadura empleada y la temperatura ambiente).

Para hidratar los tomates los dejamos un rato en agua bien caliente, hasta que se hayan tiernizado. Podemos también agregar al agua ají molido y un poco de sal.

La salsa de tomate que sugiero es simplemente tomate maduro procesado y condimentado con sal pimienta, orégano, ají molido y un poco de aceite de oliva.

Pasado el tiempo de levado volcamos la masa sobre superficie de trabajo, desgasificamos, dividimos en 3 partes, bollamos, cubrimos y dejamos reposar por unos 30´.

Al momento de estirar las pizzas debemos sentir la masa bien relajada, que se estira con facilidad. La estiramos con la mano bien delgada dejando los bordes un poco más gruesos, la pincelamos con salsa de tomate y llevamos de inmediato a la piedra en horno muy caliente; retiramos apenas la pizza comienza a tomar color, 1´ó 2´, no más.

Repetimos con las otras pizzas y las dejamos listas, de modo que cuando lleguen los invitados las podamos completar con facilidad.

Al momento de completarlas y con el horno muy caliente, pincelamos las pizzas con un poco más de salsa de tomate,distribuimos por encima la muzzarella, los tomates hidratados y las hojas de albahaca; floreamos con algunos grandos de sal, pimienta negra y un chorro de aceite de oliva

Llevamos a la piedra con el horno a temperatura máxima y retiramos una vez la muzzarella se haya gratinado, entre 3´y 5´ dependiendo de la potencia del horno. Servimos de inmedito.

De las pizzas que siempre queremos volver a comer, por algo es un clásico...