sábado, 25 de febrero de 2012

PAN CON MASA MADRE Y UN DÍA DE LEVADO, QUÉ PAN!

En una de las clases con Ana y Consuelo preparamos un pan con masa madre para hornearlo el día siguiente; deseaba que vieran la diferencia entre un buen pan "común" y un pan con masa madre, harina, agua y sal (nada más!) y un período muy prolongado de levado. El pan resultó exquisito, con una costra gruesa y crujiente y un interior liviano, aereado y sabroso; comerlo tibiecito con manteca simplemente es buenísimo, con un poco de buen jamón crudo por ejemplo ni les cuento...:

- 400 g de harina 000 (común o de fuerza)
- 200 g de masa madre
- 300 cc de agua
-     1 cucharadita colmada de sal

Retiramos de la heladera 200 g de masa madre, la disolvemos en el agua con la mitad de la harina y esperamos 1 ó 2 horas hasta que tome temperatura y las levaduras salvajes comiencen a "despertarse" (la mezcla se verá burbujeante).

Incorporamos el resto de la harina y la sal, mezclamos, volcamos sobre una superficie de trabajo ligeramente enharinada, amasamos por unos 15` hasta lograr una masa suave y sedosa, hacemos un bollo y colocamos en un bol por lo menos el doble de su volúmen enharinado o pincelado con aceite; cubrimos y llevamos a la heladera hasta el día siguiente o por lo menos por 12 hs (como el levado es muy lento, una hora más o menos no cambia mucho, este pan por ejemplo estuvo 15hs en la heladera). Se sorprenderán lo que levó en un ambiente frío y  con sòlo masa madre.

Al día siguiente retiramos de la heladera, desgasificamos y dejamos levar nuevemente en bol cubierto y a temperatura ambiente por unas 3 hs, hasta que duplique su volúmen.

Encendemos el horno. Desgasificamos el bollo, damos la forma definitiva, colocamos subre una asadera enharinada, floreamos con harina, cubrimos y dejamos levar por una hora.

Con la ayuda de un cuchillo bien filoso o cutter efectuamos los cortes y llevamos a horna caliente (200*  a 220*) y prehumidificado por 25´ a 30´ hasta que la masa se vea bien tostada y la base suene hueca.

Retiramos, dejamos orear y entibiar sobre rejilla y ya podemos disponernos a disfrutar este pan que estará aún mejor el día siguiente: con manteca, jamón, salame, dulce de leche...