domingo, 8 de abril de 2018

RAVIOLES DE NUECES TOSTADAS Y TRES QUESOS

Recibí para una Argentine Cooking Lesson a una familia de Estados Unidos que había decidido tomarse un año y medio sabático para recorrer el mundo, gente interesantísima, los padres ambos abogados y los chicos adolescentes. Y tanto fue que les gustó la clase que decidieron tomar otra de pastas (esta vez mamá y el chico). Preparamos unos fetuccini con pesto de albahaca y almendras y, luego, estos exquisitos ravioles de ricota, muzzarella, parmesano y nueces tostadas. La receta, para 4 porciones:

 MASA
- 200 g de harina 0000 (de repostería)
-     2 huevos grandes

RELLENO
- 200 g de ricota fresca
-   75 g de nueces tostadas y picadas
- 100 g de muzzarella rallada o picada
-   50 g de parmesano rallado
-     1 cucharada de aceite de oliva
-        sal, pimienta negra recién molido y nuez moscada

SALSA
-     1 tacita de aceite de oliva
-   50 g de nueces tostadas y procesadas

En un bol integramos los ingredientes de la masa, los volcamos sobre una superficie espolvoreada con harina y amasamos hasta obtener una masa suave, sedosa y firme. Envolvemos en papel film y dejamos reposar al menos 30 minutos.

Mezclamos o procesamos ligeramente los ingredientes del relleno, revisamos sabor, cubrimos y llevamos a frío.

Una vez reposada la masa, tomamos una mitad y volvemos a envolver la otra; aplastamos con las manos o palo de amasar de modo que pueda pasar por el punto más ancho de la máquina de pasta, lo pasamos, doblamos en tres y volvemos a pasar. Repetimos 4 veces la operación y luego vamos pasando una vez por punto hasta el deseado (6 ó 7 para ravioles, según la máquina).

Dividimos en tiras algo más largas y anchas que el molde raviolero. Colocamos una tira previamente
enharinada en su base sobre el molde y con una cucharita vamos poniendo el relleno; cubrimos con la otra tira, presionamos suavemente para quitar el aire y hacemos rodar un palo por encima de modo de marcar y sellar. Volcamos sobre la superficie de trabajo y reservamos sobre superficie enharinada. Repetimos con el otro trozo de masa.

En una cacerola ponemos a calentar abundante agua y salamos cuando rompió el hervor.


Echamos la pasta en el agua hirviendo y retiramos al dente, no más de 3 minutos.

Mientras, calentamos en una sartén grande calentamos el aceite de oliva. Retiramos la pasta, escurrimos y volcamos en la sartén con dos cucharadas del líquido de la cocción; mezclamos y servimos de inmediato en platos precalentados, espolvoreando con las nueces tostada procesadas y un poco de pimienta.

Buen provecho!