miércoles, 26 de enero de 2011

RAVIOLES DE RICOTA Y CHOCLO ASADO, CON OLIVA, LIMÓN Y ALBAHACA

Una pasta liviana, fresca, veraniega (en especial para quien la está amasando con 40* de temperatura...), con una especialísima combinación de sabores, deliciosa en mi opinión. Para 4 a 6 personas:

MASA
- 300 g de harina
-     3 huevos
-     1 cucharada de aceite si hiciera falta, más o menos, segun el tamaño de los huevos)
-   1/2 cucharadita de sal
-   1/4 cucharadita de pimienta blanca

RELLENO
- 500 g de ricota
-     1 choclo asado y desgranado
-     1 huevo
-     2 cucharadas de hojas de salvia picadas
-     1 cucharadita de ralladura de limón
-     1 cucharadita de jugo de limón
-        sal y pimienta negra

SALSA
-     4 cucharadas de aceite de oliva
-     1 cucharada de ralladura de limón
-     4 cucharadas de albahaca picada
-     4 cucharadas de limón
-        sal y pimienta negra
-        queso parmesano recién rallado

Preparamos la masa del modo habitual (ver "Masa para Pasta al Huevo, Técnicas Básicas") y una vez reposó la estiramos bien delgada y dividimos en 2 ó 4 tiras de tamaño similar.

Asamos sobre la hornalla el choclo por unos pocos minutos rotándolos en cuanto van tomando color, algunos granos quedarán negritos, lo cual indicará que ya están cocidos y le dará además al relleno un interesante sabor ahumado. Con un cuchillo filoso desgranamos y reservamos.

Para la salsa simplemente mezclamos los ingredientes salvo el parmesano.

En un bol, mezclamos con una cuchara de madera la ricota con el huevo, agregamos luego el resto de los ingredientes, salpimentamos, volvemos a mezclar y reservamos.

Con una manga o cucharita vamos colocando el relleno sobre una tira de masa guardando una distancia uniforme, la humedecemos luego con un rociador y la cubrimos con otra tira, presionamos con los dedos alrededor del relleno para quitar el aire y con un cortapastas cortamos según tamaño y forma deseada (podemos también emplear un molde para ravioles). Reservamos sobre superficie enharinada y cubiertos con un repasador.

Ponemos a hervir abundante agua con sal. Una vez rompe a hervir echamos dentro la pasta por 2 ó 3' hasta que esté al dente.

Calentamos una sartén grande con unas gotas de aceite de oliva, volcamos dentro la pasta al dente no completamente escurrida junto con la salsa, mezclamos y emplatamos de inmediato esparciendo por encima el parmesano recién rallado y un poco de pimienta negra recién molida. Decoramos con algunas hojas de albahaca.

Una pasta veraniega, fresca y deliciosa, sorprenderán muy gratamente a sus comensales!