martes, 12 de mayo de 2020

RAVIOLES DE CALABAZA ASADA CON SUAVE SALSA DE TOMATES FRESCO Y RÚCULA

Para una Clase de Cocina Online -en eso estamos últimamente- me pidieron preparáramos una pasta rellena de verduras con una salsa fresca, pedido que trajo como resultado estos ravioles de calabaza y ricota alimentados por una salsa suave de tomates y rúcula, sabrosos, frescos y livianos, tal cual lo solicitado. La receta, para 4 porciones:

PASTA
-  200 a 200 g de harina 0000 (refinada)
-                2 huevos grandes
-                   semolina para espolvorear

RELLENO
-  1/2 calabaza, de 500 a 600 g
- 200 g de ricota fresca
-   50 g de parmesano rallado
-           sal, pimienta y nuez moscada

SALSA
-  3/4 kg de tomates perita maduros
-     2 dientes grandes de ajo
-     2 cucharadas de aceite de oliva
      1 puñado generoso de hojas de rúcula
-        sal y pimienta
-        parmesano para espolvorear


Colocamos la media calabaza boca abajo sobre una asadera pincelada con aceite, con un cuchillo le hacemos algunos cortes en la cáscara y horneamos a 200* hasta que esté bien tierna unos 45 minutos. Retiramos, dejamos entibiar y hacemos un puré.

Mientras, en un bol mezclamos los ingredientes de la masa, volcamos sobre la mesa de trabajo y amasamos por unos minutos. Envolvemos en papel film y dejamos reposar.

Procesamos por unos instantes la calabaza con la ricota, mezclamos con el parmesano, condimentamos y llevamos a frío al menos por 30 minutos.

Estiramos la pasta hasta punto 6 de la máquina y dividimos en tiras de tamaño algo mayor que el molde raviolero.

Enharinamos la parte inferior de una tira y la disponemos sobre el molde. Con una cucharita colocamos el relleno, cubrimos con la otra tira, presionamos suavemente con las manos para quitar el aire y luego pasamos por encima un palo para sellarlos y separarlos. Volcamos sobre superficie de trabajo y completamos el corte con un cortapastas. Repetimos con las otras tiras y las reservamos sobre superficie enharinada. Recuperamos los restos de masa.

Rallamos los tomates descartando la cáscara.

En una sartén grande con el aceite de oliva salteamos los ajos a fuego bajo hasta que apenas comiencen a colorear; agregamos los tomates, salpimentamos y continuamos la cocción a fuego suave por 15 minutos. Revisamos sabor.

Cocinamos la pasta en abundante agua hirviendo con sal hasta que esté al dente, unos 3 minutos, escurrimos, volcamos dentro de la sartén con la salsa, agregamos la rúcula y revolvemos por un minuto.

Emplatamos espolvoreando con parmesano rallado, un chorro de aceite de oliva y un toque de pimienta negra.