viernes, 22 de agosto de 2014

RAVIOLES DE CALABAZA Y BRIE CON MANTECA NEGRA Y SALVIA

En una "Clase de Pastas Rellenas" con Alan, David y Gaby tuvimos la suerte de que nos saliera una pasta mejor que la otra. Dejamos "la otra" para otro día y hoy publicamos esta que resultó sencillamente exquisita. Para 4 personas:

MASA

- 200 g de harina 0000 (refinada)
-     2 huevos
-     1 cucharada de aceite de oliva
-  1/2 cucharadita de sal
-     1 pizca de pimienta blanca

RELLENO
-  1/2 calabaza mediana, unos 750 g
- 250 g de queso brie en trozos pequeños
-     1 huevo
-     2 cucharadas de pan rallado
-        sal y pimienta negra

SALSA
-  50 g de manteca
-    1 puñadito de hojas de saliva fresca
-       sal y pimienta negra a gusto
-    1 cucharón del agua de la cocción de la pasta
-       cebolla de verdeo picada, parte verde tierna

Preparamos la masa del modo habitual, ver "Masa para pasta al huevo, técnicas básicas".

Cortamos la calabaza por la mitad longitudinalmente y horneamos boca abajo hasta que se tiernice unos 40'. Procesamos junto con el huevo, agregamos los trocitos de brie y el pan rallado que hiciera falta y salpimentamos.

Ponemos a hervir abundante agua con sal.

Estiramos la masa hasta el penúltimo de la máquina (o delgada con un palo de amasar) y la dividimos en 2 ó en 4 tiras de tamaño similar. Sobre una de las tiras colocamos cucharaditas del relleno dejando aprox 1,5 cm entre c/u; pincelamos los bordes con agua, cubrimos con la otra tira, presionamos suavemente para quitar el aire, dar forma y sellar, y con el cortapastas las cortamos (podemos desde ya emplear un molde para pasta, esta alternativa los torna visualmente "más caseros").  Reservamos sobre superficie enharinada y cubiertos con un repasador y repetimos con las otras tiras.

Unos pocos minutos antes de poner la pasta a hervir en una sartén grande derretimos la manteca y cuando comienza a tomar color incorporamos las hojas de salvia picadas y un poco de sal. Después de unos 3´ retiramos del fuego.


Ponemos la pasta a hervir en abundante agua con sal, retiramos al dente, no más de 2´de cocción, escurrimos y volcamos en la sartén junto con un cucharón del agua de la cocción; mezclamos y servimos en platos precalentados floreando con pimienta negra recién molida y verdeo picado. 

Un plato delicado y exquisito, especial para agasajar a alguien muy querido, con un buen sauvignon blanc, buena música...