miércoles, 22 de junio de 2011

RAVIOLES DE CALABAZA, QUESO DE CABRA Y SALVIA FRESCA CON AVELLANAS TOSTADAS Y OLIVA

Estos ravioles resultaron delicados, livianos, sabrosísimos; los comensales quedaron encantados! Para 4 personas:

MASA
- 200 g de harina 0000 (la más refinada)
-     2 huevos grandes
-        aceite c/n, según tamaño de los huevos
-     1 cucharadita de sal
-     1 pizca de pimienta blanca

RELLENO
-     1 calabaza de aprox 1,25 kgs
-  1/2 cebolla picada
-     1 diente de ajo picado
-     1 cucharada de hojas de salvia fresca
-     1 cucharada de aceite o manteca

- 150 g de queso de cabra en trozos pequeños
- 100 g de avellanas tostadas y picadas o procesadas
-       parmesano rallado, opcional, según la intensidad de sabor del queso de cabra
-       sal y pimienta negra recién molida

Preparamos la masa del modo habitual (ver, "Masa para pasta al huevo, técnicas...").

Encendemos el horno. Cortamos la calabaza por la mitad longitudinalmente y la disponemos boca abajo sobre una asadera ligeramente aceitada. Llevamos a horno moderado hasta que su carne se haya tiernizado, unos 35'.

En una sartén calentamos el aceite o la manteca y salteamos las hojas de salvia y la cebolla picada hasta que esta comience a colorear; añadimos el ajo, mezclamos y cocinamos por otros 2. 

Retiramos la calabaza del horno, dejamos entibiar, y con una cuchara extraemos la pulpa y hacemos un puré. 

En un bol mezclamos la calabaza, la cebolla y salvia salteadas y el queso de cabra;  salpimentamos, y si encontramos que "le hace falta", adicionamos alguna cucharada de parmesano recién rallado.

Colocamos una tira de masa sobre el molde enharinado y con una cucharada o manga vamos colocando el relleno; humedecemos apenas los bordes, cubrimos con la otra tapa, y presionamos por encima con un palo a los efectos de sellarlos. Reservamos sobre superficie enharinada y cubiertos.

Ponemos a calentar abundante agua con sal; en cuanto rompe a hervir incorporamos la pasta, retiramos al dente, unos 3', al dente, escurrimos, volcamos sobre una fuente de mesa precalentada (o emplatamos directamente), esparciendo por encima aceite de oliva extra virgen y las avellanas tostadas.

Un plato relativamente simple y exquisito!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

GRACIAS POR TU COMENTARIO!