Hace ya unos meses publiqué un artículo sobre las "
Semillas de Mijo, Propiedades Nutricionales y Medicinales" que resultó para mi sorpresa entre los más consultados de "
El Arte de Amasar". En esta oportunidad empleo las referidas semillas en un pan de un modo pareciera novedoso (no lo encontré en ninguna bibliografía) y que le imprimen al mismo sabor, textura y cualidades alimenticias distintivas (es muy rico!). Para 5 panes de molde de 28 cms x 10 cms, los que entran en mi horno:

- 1 kg de harina 000 (común o de fuerza)
- 400 g de masa madre
- 600 g de harina integral
- 10 g de levadura fresca
- 1 litro de agua fría
- 1/2 litro de agua hirviendo
- 250 g de semillas de mijo
- 2 cucharadas de azúcar morena
- 30 g de sal (1 y 1/2 cucharada)
En un bol grande disolvemos en el agua la masa madre retirada de la heladera, le agregamos el kg de harina, mezclamos y dejamos reposar por lo menos por 2 hs.
Dejamos hidratar las semillas de mijo en un bol con el 1/2 litro de agua hirviendo.
Pasadas las 2 hs, cuando ya vemos que la mezcla comenzó a espumar, le incorporamos la levadura desgranada y el azúcar; mezclamos, añadimos el resto de los ingredientes reservando un poco de semillas para decorar, volcamos sobre superficie enharinada y amasamos por 15´ ó 20´ hasta obtener una masa suave y sedosa (debemos siempre agregar la menor cantidad posible de harina). Podemos también emplear una amasadora y completar el amasado a mano para incorporarle más aire y comprobar la calidad de la masa.
Hacemos un bollo y dejamos levar en bol cubierto y previamente pincelado con aceite por espacio de unas 2 hs, hasta que duplique su volúmen. Retiramos la masa del bol, desgasificamos y repetimos el levado hasta que vuelva a duplicar su volúmen, alrededor de 90´.
Volcamos la masa sobre la superficie de trabajo, desgasificamos, hacemos un chorizo y dividimos en 5 partes iguales de algo más de 700 g c/u; cubrimos y dejamos reposar 15´. Encendemos el horno.
Para dar forma a los panes, con cada bollo hacemos lo siguiente:
- Presionamos con la mano conformando un rectángulo,
- volcamos uno de los lados más largos del rectángulo hacia su centro,
- sellamos con el canto de la mano
- repetimos con el otro lado y volvemos a sellar
- estiramos un poco con las palmas de la mano
- volcamos ahora un lado de la masa sobre el otro y sellamos con los dedos todo el perímetro.
- hacemos un vaivén suave de la masa sobre la superficie de trabajo estirando hasta el diámetro del molde.
- colocamos cada pan, con las costuras para abajo, dentro del molde previamente enharinado.
Pintamos con huevo, agua o chuño (15g de fécula de maíz en 1/2 litro de agua), decoramos con las semillas de mijo, efectuamos algunos cortes con un cutter u hoja de afeitar, cubrimos y dejamos levar unos 30´ en ambiente cálido y sin corriente de aire (no debe levar tanto en esta oportunidad).
Llevamos a horno bien caliente y prehumidificado y luego de 5´ reducimos la temperatura a unos 220* y horneamos por un total de aprox 35´; el pan debe lucir bien tostado y su base sonar hueca. Retiramos y dejamos orear sobre rejilla.
Resulta Un pan sabroso, nutritivo y con una cremosidad distintiva producto de la integración en la masa de las semillas de mijo. Se conserva perfectamente por varios días y está incluso mejor al día siguiente de haber sido horneado.